Blog
Acuarios Peces de acuario
Si le preguntas a un acuarista cómo puede pasar horas mirando la vida submarina en su acuario, te responderá que hay algo mágico en admirar el nadar de los peces y el movimiento de las plantas. No miente. Os aclaramos en qué consiste esta magia de la que hablamos.
Un acuario con peces supera con creces a cualquier mascota en cuanto a su comodidad. ¿Hay que sacar los peces a pasear? ¿Hacen sus necesidades en una cubeta? ¿Ensucian el piso? No, no y no. Cuidar de ellos es mucho más sencillo y cómodo que en el caso de las mascotas peludas.
Pregúntale al dueño de un gatito o un perro cuántos destrozos ha causado su mascota en el apartamento. Prepárate un té y reserva tiempo, porque esta historia no se acaba pronto. ¿Y qué respondería un acuarista a la misma pregunta? Probablemente nada, porque los peces no están acostumbrados a salir del acuario, a morder los zapatos o hacer sus necesidades en ellos. Tampoco se suben a ninguna cortina o un árbol.
Los peces son animales que no hacen ningún ruido. No despiertan al vecino o a otros miembros de la casa, pero su efecto calmante sobre el organismo humano ha sido científicamente probado. Un acuario con su agradable zumbido tiene un efecto positivo sobre el sistema nervioso y el bienestar, y la observación de la vida submarina produce efectos similares a la meditación y desencadena la creatividad.
Te despiertas por la mañana, es un bonito día soleado, sólo tienes un pensamiento en tu cabeza: «Lo dejo todo y me voy a las montañas», un instante después, te vuelve la razón y te dice que tienes que cuidar a tu perro y a tu gato. Los acuaristas no tienen este problema, ya que un acuario puede sobrevivir sin atención incluso durante dos semanas (debe prepararse de antemano).
Al contrario de lo que pueda parecer, la acuarística no es un hobby que requiera de mucho tiempo, sino que, por el contrario, un acuario bien gestionado y cuidado tan solo requiere de varios minutos al día. A las labores de limpieza basta con dedicarles unos 30 minutos a la semana.
¿Los niños y los acuarios? ¿Cómo puede acabar esta combinación? ¡Con éxito! ¡El cuidado de los peces les enseña a tener obligaciones, a ser sistemáticos, precisos, planificados e incluso a ahorrar! Además, la acuarística desarrolla en los niños pequeños un interés por el mundo que les rodea.
Los peces no tienen alérgenos y por lo tanto son animales adecuados para los alérgicos.
Observar a los peces en el acuario no sólo relaja y calma, sino que también disminuye la presión sanguínea y estabiliza el ritmo cardíaco, lo que puede ser de gran interés para aquellas personas que sufren enfermedades cardiovasculares.
La implicación de tener un hobby permite mirar con optimismo hacia el futuro y llena el tiempo, lo que supone una excelente prevención de los trastornos mentales.
El acuario conforma una decoración hipnótica para el apartamento: atrae la atención y el interés, y al mismo tiempo introduce un poco de naturaleza en la habitación, y ésta encaja en cualquier decoración y estilo de interior.
Donde comprar
nuestros productos